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La navidad me encanta. Tendría el árbol puesto todo el año. Las luces de las calles, el olor a castaña asada, los polvorones, los turrones y todo lo que la rodea hace de estas semanas, como se suele decir, la época más mágica del año.

Este año, en navidad, todo va a ser diferente, y no hace falta que os diga el por qué, ya os avasallan con eso los informativos un día tras otro. Creo que, como pasaremos muchas horas en casa, podemos aprovechar para educarnos en el cine y hacernos unas grandes sesiones de películas navideñas. ¿Es lo que toca en esos días, no? No podía faltar este mes un post dedicado a grandes historias en las que los protagonistas viven su navidad particular.

Os vamos a recomendar cintas de todo tipo: infantiles, de humor, románticas y clásicas, pero siempre con la esencia del villancico, los dulces, el frío, los regalos y la compañía de la familia y los seres más queridos. Podría hablaros de multitud de cintas pero voy a destacar seis. ¿Empezamos? 

Un niño grande

En 2002 llegó a los cines la historia de Will, a cargo de uno de los actores ingleses por excelencia, Hugh Grant.

Will es un irresponsable ciudadano de Londres incapaz de hacerse cargo de alguna responsabilidad. Siempre señalado como el hijo de un cantante de villancicos ridículos pero de éxito, el hombre, basa su vida en gastar dinero, disfrutar de su soltería y acostarse con todas las mujeres posibles.

Su sinvergüencería le lleva a descubrir una gran táctica para conseguir mujeres: meterse en un grupo de ayuda a padres y madres sin pareja. En una de las reuniones conoce al hijo de una de sus conquistas, Marcus -Nicholas Hoult- protagonista de la serie Tolkien, un niño de doce años que tiene problemas tanto en casa como en el colegio. Ese mismo día, la madre del pequeño trata de suicidarse. ¿Quién se ve involucrado en los problemas de ese niño pequeño y esa madre? Pues Will, quien interpreta a ese niño grande que empieza a darse cuenta de su edad y que, los adultos, deben y tienen responsabilidades. 

Will lucha por los derechos de autor de ese empalagoso villancico en la época de la que hoy hablamos aquí, la navidad. Esa lucha y la de Marcus les llevan al mismo camino, exaltar la vida familiar intentando resolver multitud de problemas que cualquier adulto y niño tienen hoy en día en cualquier rincón de nuestra sociedad: la soledad, el no encontrarse y conocerse a sí mismo, el maltrato, el bullying, la pasividad de una madre con grandes dificultades mentales. La navidad es el punto dulce y necesario en una historia triste y cómica a la vez en la que también aparecen Toni Collette –El diario de Bridget Jones-, Rachel Weisz –Ágora– o Natalia Tena –Harry Potter y la Orden del Fénix

El solterón empedernido de vida regalada choca con la amargura y la incomprensión de un pequeño que no es atendido ni por su pobre madre. Película muy interesante a nivel humano que presenta en clave de humor situaciones y planteamientos difíciles de la vida. Los dos niños consiguen formar un solo niño poderoso, capaz de hacer frente a cualquier situación.

Historia ideal para pequeños y mayores envuelta en un gran halo navideño que arropa esa calidez humana de ambos protagonistas a lo largo de cinta.

Película muy interesante a nivel humano que presenta en clave de humor situaciones y planteamientos difíciles de la vida.

Love Actually

Clásico romántico y navideño por antonomasia, o por lo menos para mí y para mi querida Aixa.

Londres y Hugh Grant vuelven a aparecer en una historia que se compone de muchas historias divertidas, conmovedoras y como no, navideñas.

Su título es una abreviatura que significa abreviada de decir Love Actually Is All Around y este es precisamente el nudo de esta cinta ya que, en ella, mires a dónde mires, encontrarás el amor. Todos los personajes, cada uno a su manera viven, sufren, conocen o disfrutan del amor.

Un primer ministro y su asistente personal, una vieja estrella del rock, una pareja de recién casados con un amigo que no puede dejar de enamorarse cada día más de la chica que compone a esa pareja, un matrimonio asentado en la rutina que llega a conocer el engaño por parte del marido y otras historias personales están relacionadas con los aspectos más divertidos, tristes, ingenuos y estúpidos del amor.

Película de gran cartel en la que aparecen actores como: Liam Nelson –La lista de Schindler-, Alan Rickman -Saga Harry Potter-, Keira Knightley –Piratas del Caribe– y Rowan Atkinson –Mr Bean-. 

Creo que, en esta película, incluso los corazones más fríos verán entrañables unas historias cotidianas en el mundo del amor. Risas, ternura y cameos estelares hacen de sus más de dos horas, una cinta que se ha convertido en un clásico del siglo XXI y que se ve protagonizada por cenas y comidas familiares, árboles de navidad, luces, regalos inesperados y paseos nocturnos por una ciudad decorada al milímetro.

Love Actually es, por presentar aspectos hilarantes, tristes, extravagantes o estúpidos del sentimiento que mueve al mundo, ofreciéndolos al espectador en todas sus formas y tamaños, una gran composición cinematográfica. De este modo, su discurso ingenioso y poético, tierno y ácido a la vez, nos mueve de la risa al drama en cuestión de segundos, y nos pellizca y agita el corazón en cada fotograma y cada diálogo.

Richard Curtis, su director, se convierte en un experto tejedor de emociones. ¿Os han entrado ganas de verla? ¡Hacedlo!

Su discurso ingenioso y poético, tierno y ácido a la vez, nos mueve de la risa al drama en cuestión de segundos, y nos pellizca y agita el corazón en cada fotograma y cada diálogo.

El Grinch

Jim Carrey puede hacer lo que quiera y así nos lo enseña protagonizando esta película. 

El Grinch es una especie de duende y ogro que odia la navidad. Él siempre ha vivido aislado en la cima de una montaña, en las afueras de Villaquién, un pueblecito que adora las fiestas que celebramos en diciembre.

Grinch está habituado a la soledad, le atacan los nervios los villancicos y la gente se prepara para festejar esos días mágicos. Al igual que Jack Skeeleton, pero con diferentes intenciones, decide, para dar un escarmiento a los ciudadanos, robarle a Santa Claus los regalos que tiene preparados para los más pequeños de la casa.

Un día, este ser peludo y gruñón que siempre está acompañado por un perro, se ve sorprendido por la visita de una niña, que intentará averiguar por qué Grinch detesta las fiestas navideñas. Su sonrisa elástica y cínica son el complemento perfecto de su intención: vestirse de Papá Noel y entrar en todas las casas de Villaquién para llevarse uno a uno los regalos de navidad de las familias. ¿Por qué lo hace? Por venganza, porque no le convierten a él en el perfecto maestro de ceremonias de la navidad.

Esta historia es una adaptación de un popular cuento americano y supuso un gran taquillazo en el año 2000. La actuación de Jim Carrey produce entusiasmo y rechazo, ya que, el Grinch es bastante feo y contrasta con las delicias y decoraciones navideñas del pequeño pueblo.

Comedia infantil estridente, perfecta para que los niños y las niñas la disfruten en sus días de vacaciones de navidad. Este divertido cuento navideño convierte a un personaje “odioso” en un entrañable mounstruito que lo único que le sucede es que vive en una eterna amargura sin compañía de nadie que le comprenda. 

Yo, desde que vi la película, siempre le pongo la etiqueta de Grinch a aquellas personas que no disfrutan de estos días. Aunque este enigmático personaje siempre me ha dado algo de miedo, creo que es imprescindible darle a conocer y que el público infantil y el adulto pueda verse identificado con él en algunas escenas.  El Grinch es otro gran clásico para este mes.

Esta historia es una adaptación de un popular cuento americano y supuso un gran taquillazo en el año 2000.

Klaus

Maravillosa. Esa es una de las palabras que describiría a esta cinta española que, en 2019, representó a nuestro país, dentro de la categoría de animación en los Oscar, llegando a estar nominada a mejor largometraje de animación.

Klaus cuenta la historia de un joven cartero que es enviado a una ciudad congelada en el norte, donde descubre que Papá Noel está escondido. Ese cartero es Jesper, (a quien da  voz el actor Quim Gutiérrez), el peor estudiante de la academia postal. Ese destino que le espera es Smeerensburg, una gélida isla más allá del Círculo Polar Ártico, donde sus conflictivos habitantes prácticamente no intercambian palabras y, mucho menos, escriben las “antiguas” cartas. Jesper está a punto de rendirse cuando encuentra una aliada, Alva (voz de Belén Cuesta), la profesora del pueblo. En esa fría ciudad, el cartero también conoce a Klaus (voz de Luis Tosar), un misterioso carpintero que recuerda a San José y a Papá Noel y que vive aislado en una cabaña repleta de juguetes hechos a mano. 

Su director, Sergio Pablos llega hasta el corazón de todos los que nos introducimos en la vida de este cartero perdido. La película no tiene la espectacular animación de Pixar a la que estamos acostumbrados, pero, no la necesita. Detrás de esta película hay algo más importante que la espectacularidad técnica: hay una historia que contar y gente deseando contarla.

Klaus desprende esa mirada infantil en todo. Desde el mensaje, hasta en la forma en la que está dibujada y escrita. Es una película hecha desde el corazón y para el corazón. La buena trama, el humor no forzado, la simpleza de sus personajes, los colores, el dibujo y el poder de la amistad son los componentes perfectos de una historia de improbables amistades traerán la alegría de nuevo a Smeerensburg, y que crean en esa ciudad un nuevo legado de vecinos generosos, leyendas mágicas y calcetines colgados con cariño en las chimeneas. 

Detrás de esta película hay algo más importante que la espectacularidad técnica: hay una historia que contar y gente deseando contarla.

¡Vaya Santa Claus!

Esta cinta es una de mis historias de la infancia. ¿Alguno habéis querido tener a Santa Claus en la familia? Pues el protagonista de esta historia lo consigue y de remota casualidad. En 1994 el actor Tim Allen se enfundó la barba, el gorro y el traje de Papá Noel para dar vida a esta figura tan importante en navidad.

Scott Calvin es el padre divorciado de Charlie, un pequeño niño que vive con su madre y visita a su padre de vez en cuando. Un día, Scott se enfada muchísimo con su ex mujer porque, ella y su nuevo marido, le cuentan a Charlie que Santa Claus no existe. El pequeño, muy cabreado con su madre, decide ir a pasar los días de navidad con su padre. La noche de nochebuena, un ruido extraño acaba con la paz del padre y el hijo y, el primero, sube al tejado a ver qué está ocurriendo. Intentando ahuyentarlo, Scott hace que el desconocido caiga y, al tocar el suelo, esa persona misteriosa desaparece. Extrañado, Scott encuentra unas indicaciones: que se ponga el disfraz rojo en caso de accidente. Por supuesto, ese disfraz es el de Santa Claus.

Una vez vestido, Scott es transportado alrededor de la ciudad repartiendo regalos y acaba en el Polo Norte, donde los elfos le informan de algo inesperado: él es el nuevo Santa Claus. De vuelta en casa, nuestro protagonista comienza a engordar sin motivo y en su cara empieza a crecer una grande y frondosa barba, mientras que su pelo se vuelve todo blanco. Una vez aceptada la idea de que realmente es el nuevo Santa Claus, ¿cómo esconder su trabajo del resto?. Ahí está la gran magia de esta historia.

Esta comedia es una cinta que hace atractiva la iconografía navideña. Esta película familiar divierte de la misma manera a niños y mayores. A mí me encanta.

¿Alguno habéis querido tener a Santa Claus en la familia? Pues el protagonista de esta historia lo consigue y de remota casualidad.

Cuento de navidad

El clásico de Dickens. Esta novela ha sido llevada al cine en multitud de ocasiones y en este post voy a hablaros de la película de 2009. De nuevo vemos a Jim Carrey, pero esta vez como un dibujo animado.

El señor Ebenezer Scrooge es un personaje huraño, solitario, malhumorado y gruñón que trata con gran  desprecio y malos modales a su fiel empleado Bob Cratchit y también a su alegre sobrino. Una noche de navidad, y como escarmiento a sus males comportamientos y actitudes, se le aparecen tres fantasmas:  el espíritu de las Navidades pasadas, el de las presentes y el de las futuras. Esos fantasmas le arrastran a un viaje durante el cual descubre verdades que siempre se ha negado a ver. En ese trayecto, el corazón y los sentimientos del viejo ávaro se iluminan; gracias a ellos, se da cuenta de que debe actuar de inmediato para salvar la navidad de sus seres queridos y salvar algo muy importante: su manera de ser y de actuar.

Cuento cargado de emotividad dedicada especialmente a un público adulto. Sus escenas pueden llegar a ser extrañas, grotescas, llenas de color y fantasía con unos asombrosos efectos especiales que llegan a asustar. Esta película es como una montaña rusa: terror, emoción, empatía, risas y rabia completan a este gran clásico que además cuenta con una especial banda sonora.

El film utiliza la técnica motion capture, en la que los actores se ponen sensores para captar los movimientos, y así poder transmitir autenticidad a sus actuaciones; por otra parte, Londres vuelve a ser el escenario de una historia navideña.

Cuento de Navidad es una adaptación que refleja a la perfección el realismo gótico de Dickens, mostrándonos a la Inglaterra de la época según la veía el autor: oscura, fría y pobre. La película es muy respetuosa con el libro, que lo sigue casi al pie de la letra, aunque se permite algunas licencias visuales que potencian esta historia.

Si existe un gran clásico de navidad este es ese cuento. Obligada visión que te aportará un gran aprendizaje.

‘Cuento de Navidad’ es una adaptación que refleja a la perfección el realismo gótico de Dickens, mostrándonos a la Inglaterra de la época según la veía el autor: oscura, fría y pobre.

Yo he puesto las películas, vosotros ponéis la mantita. ¡Feliz navidad, queridos seguidores!

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