OT 2020: crónica de una edición histórica

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#EnPantallaA2VocesOT

La academia de Operación Triunfo apaga los focos y cierra las puertas de su edición más surrealista, con Nia como ganadora y Flavio y Eva como segundo y tercera finalista respectivamente.

Es innegable que OT 2020 ha sido una edición histórica. No solo por el impacto social, las polémicas, y por supuesto, la música, elementos de los que hablaré más tarde, sino porque desde que empezó el 12 de enero hasta el pasado miércoles 10 de junio que emitió su gala final, han pasado casi seis meses y una pandemia mundial

De entrada, el reto no era fácil. Veníamos de un éxito absoluto de la edición de OT 2017 que mucha gente, entre las que se encuentra mi amiga Coral a la que le dedico este post, todavía no ha superado. De una edición de 2018 de la que no puedo hablar demasiado porque apenas me interesé en ella, por la cercanía emocional y temporal con la anterior; que parecía difícil que la nueva generación de Operación Triunfo superara las expectativas de los fans del formato como yo. Pero lo cierto, es que esta nueva generación nos ha dejado grandes momentos que ya forman parte del recuerdo.

Antes de hacer repaso por todo lo sucedido a lo largo de este tiempo, en la entrega más reciente del talent show más influyente de los últimos 20 años, propongo poner el foco en una gala final que tuvo como protagonista a Nia, la justa ganadora, gracias a su incontestable concurso. 

Una final marcada por la ausencia obligada de público físico -pero no virtual-, actuaciones de muy buen nivel, los siempre divertidos memes del durante y el después, y la despedida de un emocionado Roberto Leal, no han hecho más que unirse a momentazos míticos como el de Samantha cruzando la pasarela en silla de ruedas, la gala “improvisada” desde casa con la cara pixelada de Alfred García o la siempre divertida invocación de “Paquiiiiiiiiiiiiiiiiii”.

A pesar de adelantar el horario a las 22:05h, y aún con el magnífico trabajo de Roberto, las galas han estado faltas de ritmo, incluida la última, que destacó más por ser larga que por ser emocionante. Pero es justo reconocer que el nivel demostrado por los concursantes ha sido más que aceptable, con buen espectáculo y actuaciones muy sentidas, especialmente desde la vuelta del confinamiento. Destacan actuaciones del club de los millonarios como el ya histórico ‘Run the World (Girls)’ de Nia y otras de las que remueven por dentro como el ‘Sargento de Hierro’ de Maialen o la ‘Nana del Mediterráneo’ de Anaju, para mí, el top 3 de esta edición. También podríamos añadir el ‘Bad Girls’ de la propia Nia con Bruno y la interpretación de ‘Qué Sabrá Neruda’ en la que fue la despedida de Javy. 

Así pues, y aunque sigo sin perdonar ni superar que la Chica Sobresalto no estuviera en la final, que Anaju quedara fuera de los tres finalistas, y que el jurado sentenciara a Javy en la tercera gala, se nos ha quedado una edición digna de recordar.

Una gala final que tuvo como protagonista a Nia, la justa ganadora, gracias a su incontestable concurso.

Fotografía: José Irún

Una pausa sin precedentes

Que el covid-19 nos ha cambiado la vida a todos es una verdad como la copa de un pino. Y si además esto, lo trasladamos a la parrilla televisiva, queda patente que reinventarse durante estos últimos meses ha sido todo un reto. 

En medio de toda esta locura, Bruno, Gèrard, Maialen, Flavio, Samantha, Hugo, Eva, Nia y Anaju, los nueve concursantes de OT que seguían encerrados en la academia hasta el momento del decreto del estado de alarma, tuvieron que abandonar el programa de forma indefinida hasta nuevo aviso. 

A pesar de la tristeza de los “triunfitos”, y las lagrimas del fandom, lo cierto es que OT ha sabido darle la vuelta a una situación sin precedentes manteniendo viva la llama del programa a través de su canal de YouTube y sus redes sociales. 

Pero, ¿cómo lo han hecho? Pues trasladando en la medida de lo posible, parte de las actividades de la academia al entorno virtual y para todo el público, a través del canal 24h: pases de micros, conciertos especiales de los concursantes, tutorías con los profesores, retos, baterías de preguntas y respuestas, juegos, etc. Sin duda, un sobresaliente para todo el equipo digital de OT encabezado por Albert Vico y Belena Gaynor como caras visibles, y la apuesta de Gestmusic por no dejar de lado su programa cumbre, ni siquiera durante una epidemia mundial. 

Con todo ello, a mitad del mes de mayo, los nueve participantes todavía en concurso, volvieron a la academia para acabar la edición de la forma más normal posible. Como incondicional del formato, reconozco que tenía mis dudas, porque era totalmente imposible que estos chic@s no perdieran frescura después de tres meses en contacto con la vida real y presentes en las redes sociales. Podrían aflorar estrategias, demasiado chute de fama, cambiar sus formas a raíz de ciertos comentarios, etc. Sin embargo, y a pesar de que nos han querido colar algunos momentos forzados como el supuesto reencuentro, lo cierto es que dentro de las posibilidades, todos, en mayor o menor medida, han sabido mantener su esencia

Ahora, con una gira cancelada, se plantean nuevas formas de poder realizar un par de conciertos con aforo limitado y público virtual en Madrid y Barcelona, de los que conoceremos todos los detalles próximamente.

Reconozco que tenía mis dudas sobre la vuelta, porque era totalmente imposible que estos chic@s no perdieran frescura después de tres meses en contacto con la vida real.

Composición, 16 singles y un draft al más puro estilo NBA

En las entrevistas previas al estreno de OT 2020, Noemí Galera, directora de la academia, afirmaba que esta edición sería la más exigente a nivel musical y es que, la atención a la composición ha sido un ingrediente fundamental para el desarrollo del programa. 

A través de masterclass impartidas por músicos como Pancho Varona, Andrés Suárez de la que por cierto salió ‘Sal de mi’, uno de los himnos de la edición, Rozalén o el propio Manu Guix, y tantos y tantos nombres; los concursantes han podido experimentar de primera mano, como es el proceso de composición de una canción desde la primera letra, hasta el “subidón” que produce obtener más 1M de views en YouTube de tu tema debut, aunque como sabemos, eso de los números no siempre es motivo de éxito asegurado. 

El resultado de esa exigencia musical han sido 16 singles tan distintos como sus compositores. Sin entrar a valorar aspectos sonoros o musicales de los que no puedo opinar por falta de conocimiento, os contaré cuales son mis favoritos. También os invito a escucharlos y acercaros a ellos para juzgar con perspectiva, porque descubriréis buenos trabajos y sobretodo, una ilusión intacta por llegar al público, más allá de las cámaras y los focos. 

Desde un punto de vista totalmente subjetivo, ‘Oxitocina’ de mi Chica Sobresalto -Maialen-, ‘Fugitivos’ de Bruno Alves, ‘Qué Sabrá Neruda’ de Javy Ramírez, ‘Me iré’ de Anaju, y ‘Demonios’ de Hugo Cobo son el top 5 de los singles de la edición; sin desmerecer propuestas musicales muy personales como la de Anne Lukin, que ya tiene dos sencillos en la palestra o el callejeo de Rafa Romera, que a pesar de ser uno de los concursantes que menos gancho me ha producido durante el concurso, creo que es posible que le siga la pista por su acercamiento a estilos como el de El Canijo De Jerez o Juanito Makandé, siempre presentes en mis listas de reproducción. 

Otro de los melones que se han abierto durante OT 2020 ha sido el famoso draft discográfico. En las anteriores ediciones, la compañía Universal Music era la que llevaba todo el peso de los contratos discográficos de los concursantes, a los que aseguraban al menos la publicación de un single tras el concurso -para después darles la patada, por cierto-. Es evidente que este formato se ha quedado obsoleto ya que, sustentar la carrera musical de 32 personas es misión imposible, y mucho más si les sumamos a los 16 aspirantes de la nueva entrega. 

Con ello, la fórmula adoptada por el programa ha sido la de poner en marcha una selección abierta a todos los sellos y que sean ellos, los que apuesten por el concursante que encaje con sus valores y forma de trabajar. Aunque ha sido un sistema de selección algo polémico según cierto sector del fandom, lo cierto es que muchos de los participantes, ya cuentan con un proyecto sobre la mesa.

Algunos de los confirmados son Nia, Anaju y Hugo con Sony, Maialen con El Dromedario Records, Flavio y Eva con Warner, Samantha con Universal Music, o Nick y Javy con RLM en la parte de managment y Sony en la parte discográfica para este último. En la gala del miércoles, también se hicieron públicos los proyectos de Anne que ficha por Sweet Bird y el de Rafa con Live Nation. Tendremos que esperar para ver qué pasa con el resto o si le tengo que producir el disco a Bruno yo misma. Incomprensible que no tenga un proyecto claro todavía. 

En todo este lío de contratos y post programa, la figura de Brian Sellei que ha hecho las veces de manager, ha sido fundamental a la hora de guiar a los chic@s en sus futuras carreras musicales, y porqué no decirlo, ha traído a nuestras casas los entresijos de una industria musical cada vez más grande y variopinta. 

Os invito a escucharlos y acercaros a ellos para juzgar con perspectiva, porque descubriréis buenos trabajos y sobretodo, una ilusión intacta por llegar al público, más allá de las cámaras y los focos. 

Música sí, reality también

Que lo importante es la música y el aprendizaje, sí, pero que estamos ante un formato que se nutre de lo que sucede cada día, también. 

Y sino que se lo digan a las carpetas de este año, que han sido buenas, bonitas y variadas: que si los huevas, los flamanthas, los hierbas, los limones, los geranios o los nisus. Hemos tenido la flora y la fauna; a la madre, al hijo y al espíritu santo, pero es que esto también es OT para que nos vamos a engañar. Desde que descubrimos a Aiteda, Almaia y Ragoney, nos gusta más un shippeo que un plato de patatas bravas y una cerveza fría en primera línea de playa. 

Bromas aparte, algunos dicen de esta edición que ha sido la más polémica, otros dicen que ha sido la más natural. Pero ojo, que para muchos el foco de la polémica, ha estado en el tratamiento de temas que a día de hoy e incomprensiblemente a mi juicio, siguen generando tanta controversia como la tauromaquia, el feminismo o los derechos LGTBI

Operación Triunfo 2020, no ha sido ajeno a los temas de actualidad más candentes, y se ha tirado a la piscina con hechos y charlas tan necesarias como la de Paco Tomás sobre diversidad afectivo sexual o la de Anna Pacheco sobre feminismo, igualdad y género. Tampoco se ha librado de situaciones incómodas, como el incidente de Estrella Morente y su improvisación sobre los toros y los toreros durante la interpretación de ‘Volver’ de Carlos Gardel, acompañando a Nia y su cara de circunstancia; o de otras  “broncas”  más recientes como las críticas desorbitadas, según mi opinión, del rapero Ayax al cover de Hugo y Eva de un tema suyo, y ataques provenientes desde cierto sector político por mostrar abiertamente apoyo al movimiento Black Lives Matter, con el ya famoso gesto de la rodilla al suelo.

Para algunos “ases” de la política y la comunicación OT adoctrina. Yo solo diré que ojalá todos los programas de televisión se mojaran abiertamente a favor de muchos de los temas que se tratan en este, porque desde luego tendríamos una sociedad más sana, cabal e interesante que la de ahora. A excepción de algunas de las hienas salvajes de Twitter, si en algo coincidimos los seguidores del formato aparte de ser en su mayoría gente joven, es en humanidad y valores, cualidades que le falta a más de un “opinólogo” de turno. 

Ojalá todos los programas de televisión se mojaran abiertamente a favor de muchos de los temas que se tratan en este, porque desde luego tendríamos una sociedad más sana, cabal e interesante que la de ahora.

Fotografía: Jose Irún

Batiendo récords y no de audiencia

Con la vuelta de Operación Triunfo en 2017 quedó clara una cosa: los audímetros son historia

Que la televisión tal y como la conocíamos ha cambiado, es una obviedad sobre la que podemos debatir en otros post. Pero quizás lo que no sabes, es que este cambio de tendencia viene precedido por OT y el incontestable impacto social que empezó en el 17, continuó en el 18 y se ha consolidado en el 20. 

A los datos me remito: se han logrado más de 653.000 tweets en un único día, se han alcanzado los 212 millones de impresiones, se han batido récords de espectadores en el canal 24h de YouTube y siempre, desde su inicio, se ha mantenido en primera posición en el ranking de programas más comentados en Twitter, por encima de otros formatos tan poderosos como Supervivientes o Masterchef. Sin dejar de lado que los días de gala, Operación Triunfo posicionaba El Chat y el Previo entre los cinco programas con más interacción social en internet. 

Y sí, para los más “puretas” del medio, las galas por lo general no han superado los 2 millones de espectadores, pero, ¿qué importa eso cuando tienes un músculo tan potente como el de OT? Pues que si quieres vivir el programa tienes que formar parte de él, y no hay mejor forma de hacerlo que a través de todos los canales puestos a disposición por y para el disfrute de un público objetivo, que viene con el usuario de Twitter e Instagram tatuado en el pecho.

Este cambio de tendencia viene precedido por OT y el incontestable impacto social que empezó en el 17, continuó en el 18 y se ha consolidado en el 20. 

La despedida de Roberto Leal

Carlos Lozano, Jesús Vázquez y Pilar Rubio estuvieron al frente de las anteriores ediciones del programa, cuando esto de las redes no existía, y tenías que tener televisión de pago para poder acercarte al canal 24h. Cada uno en su estilo, salvo la fallida Pilar Rubio, llevaron a Operación Triunfo a los más alto. Sin embargo, la sorpresa mayúscula de los últimos años tiene nombre y apellidos: Roberto Leal

El presentador sevillano aterrizaba en OT 2017 e iniciaba su aventura en un formato de entretenimiento, muy diferente al de España Directo y causando una expectación de altos vuelos. Pues bien, después de tres ediciones podemos afirmar sin titubear, que Roberto se ha convertido en el alma de Operación Triunfo y que si en el futuro hay otra edición, hay que desearle mucha suerte al predecesor, porque lo va a tener francamente complicado. 

Roberto ha bailado, ha improvisado raps, ha compuesto chirigotas, ha contado chistes, ha lidiado con un público en ocasiones impertinente, ha presentado con un plató vacío de gente y lleno de plantas, y lo más importante, ha exprimido al máximo el jugo de unos concursantes que en la mayoría de ocasiones, se quedaban petrificados ante sus preguntas, con el fin de traspasar la pantalla y demostrar que la cercanía y la humildad son sus armas más valiosas. Ha tirado del carro como el que más, y se ha cargado a la espalda las 13 galas que ha durado el programa.

 Ahora, a él le toca “pasar palabra” pero nosotros, los incondicionales de OT, nos llevamos a un presentador que nos ha conquistado con su salero y buen rollo.

“Bonita la gente que es de verdad. Larga vida a OT. Hasta siempre”

Noemí Galera, madre de España y un equipo de profesores impagable

Si Noemí Galera es la madre de España se dice y punto. Y es que no nos podía haber tocado una mejor.

A pesar de alguna “subida de leche” como dice ella, Noe ha sabido mantener y contener la edición más complicada de la historia con parón de por medio y cierta escoria de Twitter atacando por la derecha. Es muy difícil mantener el aplomo y la elegancia que ha demostrado esta mujer durante los seis meses de concurso y las dos anteriores ediciones. Es muy complicado dirigir una academia que para lo mejor y lo peor, está en boca de todos. En el último chat, Roberto decía que Noe es una “crack” de la comunicación, que sabe medir los tiempos como nadie y gestionar las situaciones más complicadas. Lo ha vuelto a demostrar.

Aprovecho este post mitad crónica, mitad homenaje, para mencionar a los profesores de la academia. Si Noe es la madre, Manu es el padre. ¿Quién no querría tener un Capde en su vida? Nadie. ¿Cuántos hemos descubierto la existencia del twang y el anclaje gracias a Mamen? Todos. ¿Quién no tendría el ‘Sargento de Hierro’ en bucle con el acompañamiento de Laura al piano? Yo lloré Aitana, madre mía si lloré. ¿Alguien en la sala se casaría con Iván Labanda? Pues mi amiga Irene lo haría, que ya me lo ha dicho mil veces y chistes aparte, Iván ha demostrado que no hace falta elexceso de intensidad y drama para sacar lo mejor de los chic@s y lograr traspasar la pantalla. El descubrimiento de la edición.

Mención especial también para Ricky Merino, ex concursante de OT 2017 y conductor del Chat en las dos últimas ediciones. ¿Podría ser un digno presentador de una nueva edición del concurso? Ahí os dejo la pregunta…

Noe ha sabido mantener y contener la edición más complicada de la historia con parón de por medio y cierta escoria de Twitter atacando por la derecha.

Un futuro incierto

¿Habrá más ediciones de Operación Triunfo? Creo que ahora mismo, nadie tiene la respuesta a esta pregunta. Ni siquiera Tinet Rubira o la propia Noemí Galera, que lleva toda la semana mandandonos mensajes de despedida, tampoco Nina y su cierre del círculo llevando el mismo traje que vistió en la gala 0 de OT1

Muchas fuentes aseguran que la del 2020, ha sido la última edición del formato pero en su día, y con la cancelación de OT 2011, se juró y perjuró que el programa no volvería y seis años después lo hizo por todo lo alto. 

Es momento de digerir y reposar todo lo acontecido en esta edición y en las anteriores, de acoger y sostener a los ya músicos, compositores e intérpretes que pasan a formar parte de nuestro imaginario musical. De ponernos nostálgicos volviendo al 24h y revivir los buenos momentos que nos ha dejado el programa. De por qué no recordarlo, dejar el hate y los favoritismos a un lado, y centrarnos en lo que de verdad nos llena, la música.

En más de una ocasión, he tenido debates sobre OT con amigos y conocidos detractores del universo triunfito. Incluso a veces parecía que tenía que pedir perdón por ser tan seguidora del programa. Sin embargo, yo siempre he defendido a capa y espada el aprendizaje que hay detrás de un formato como este, con sus pros y contras, sus luces y sus sombras, que también las tiene como todo, pero con un corazón que muy pocas veces he visto en la TV

Operación Triunfo fue mi primer concierto con siete años. Operación Triunfo es una de las razones por las que me interesé por la comunicación, y gracias a eso, ahora mismo estoy escribiendo esto para todo aquel que quiera leerlo. Con Operación Triunfo, comprendí que significa tener un ídolo, y también lo fácil -y cruel- que es juzgar a personas que ni siquiera conoces desde el sofá de casa.

Y es que en definitiva…

Operación Triunfo no se ve. Operación Triunfo SE VIVE. 

1 Comment

  1. Bea dice:

    Fantástico post!!

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