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Ver series, uno de los mejores hábitos que puedes coger si tienes tiempo.

Una de las últimas que he visto es ‘Las chicas del cable’ y he de decir que me he vuelto a enamorar de Martín Rivas, lo siento, pero así son las cosas. Aunque pensándolo bien, igual de quien me he enamorado es de Carlos, su personaje.

Junto a una magnífica Blanca Suárez y todo un caballero como Yon González, el gallego protagoniza esta serie que narra las historias de la primera empresa de telefonía y comunicaciones de España. Personajes de todo tipo viven y crecen dentro de un escenario cuidado al máximo con una exquisita elegancia.

Pero, ¿quiénes son las que le dan nombre a la serie? Pues unas magistrales actrices como Maggie Civantos, Ana Polvorosa, Nadia de Santiago y Ana Fernández, junto a la ya nombrada Blanca Suárez.

Mujeres adelantadas a su tiempo, sin miedo a la represión ni a una sociedad anclada en la servidumbre de la mujer hacia el sexo masculino, mujeres que abandonan su pueblo natal para evolucionar, mujeres que plantan cara a un marido maltratador, mujeres feministas, de las de verdad, de las de luchar a cara descubierta y sin faltar el respeto, mujeres que se conocen a sí mismas y se dan cuenta que tienen un cuerpo y una identidad que no les pertenece y mujeres que dan su vida por aquellos a los que aman y se construyen solas a base de malas experiencias.

Mujeres feministas, de las de verdad, de las de luchar a cara descubierta.

He de reconocer que las primeras temporadas fueron mucho más espectaculares que la última, porque pierde un poco la esencia del cable, la esencia de lo que ellas eran al principio, pero, en plena Guerra Civil, también vale la pena verlas en acción. Los personajes crecen y evolucionan capítulo a capítulo pero desaparece la verdadera protagonista de esta serie, que es, por lo menos para mí, la compañía de teléfono.

Son las chicas del cable porque se han conocido entre ellos, porque han aprendido entre ellos y porque han descubierto multitud de historias a través de ellos. Con la compañía de teléfonos desaparecida y convertida en un local de prensa en plena República ya no se ven esas ganas de llegar lejos a través de la comunicación.

No hay que dejar de lado a los protagonistas masculinos ni a la gran Concha Velasco, que una vez más deja claro que ni la edad ni las enfermedades van a poder con ella, una bestia de la interpretación. Fijaos en cómo Rivas mira a Velasco en muchas de las escenas. A pesar de tener que odiar al personaje que ella interpreta, el gallego no puede evitar mostrar la gran admiración que siente por esta mujer, que no deja de sorprenderme.

Martín Rivas y Yon González vuelven a luchar por Blanca Suárez, igual que lo hicieron hace años en ‘El Internado’ pero con una diferencia, allí eran niños, aquí son dos hombres y una mujer que actúan de una manera espectacular. Los tres sufren multitud de cambios durante toda la serie pero no pierden el fondo de su personaje. Entiendo lo difícil que tiene que ser elegir entre Carlos (Rivas) y Francisco (González), no entiendo cómo Lidia (Suárez) no tiene aún más dudas a la hora de marcar el rumbo de su vida con uno de ellos dos. Pura Maravilla.

Ellas son ‘Las chicas del cable’. Si habéis visto la serie sabéis qué actriz representa a cada una de esas mujeres y si no, os invito a averiguarlo, no dejéis de verla. Yo espero con ansia la siguiente temporada que llegará el 3 de julio a nuestras pantallas, como anunció hace poco Netflix.

A pesar de no estar muy satisfecha con la dirección de la serie en el último capítulo de la temporada que se ha emitido, tengo ganas de saber cuál es el futuro y el destino que les espera a sus protagonistas, aunque seguro que ellas aún tienen más ganas que yo.

#EnPantallaA2Voces

2 Comments

  1. Silvia dice:

    Para mí la primera temporada fue bastante buena, además, cumplió las expectativas de ser la primera serie española producida por Netflix España. Aunque tenía sus cositas (como una música muy buena pero atemporal para mi gusto) el “marujeo” de las tramas amorosas era un verdadero enganche total, y del bueno. Sin embargo, las últimas temporadas han ido perdiendo fuelle, sobre todo en los diálogos. Aún así, veré con ansias el esperado final.

    Y totalmente de acuerdo con muchas cosas del post!! Buen artículo 🙂

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