‘La Costa de los Mosquitos’ de Travis Birds

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Había algo en el inicio de la serie El Embarcadero que cautivaba a primera escucha.

Siempre que le dábamos al play, debatía con mi chico si esa voz de mujer pertenecía a Rosalia. ¿Tú crees? Me decía él. No lo sé, habrá que buscarla, replicaba yo. Así que acudí, rauda y veloz a YouTube, y allí estaba aquella voz en cuestión, cantando Coyotes y proponiéndonos un viaje musical que estaba segura, no debía perder de vista.

Un tiempo después me encuentro entro escuchando La Costa de los Mosquitos, el nuevo disco de Travis Birds, una de esas cantautoras y contadoras de historias que se cuelan en los oídos y de las que siempre quieres más canciones.

Y allí estaba aquella voz en cuestión, cantando Coyotes y proponiéndonos un viaje musical que estaba segura, no debía perder de vista.

Si Año X (2016), su primer álbum de estudio era delicioso, lo que ocurre en este segundo trabajo roza lo magistral. La Costa de los Mosquitos es un alto en el camino sin prisa, con pausa y calma, guitarra, vientos, trompetas que no son trompetas, boleros, jazz, el rock suave y macarra de Lagarto Rojo, sonidos envolventes, atmosféricos, y hasta la aparición contenida del siempre bienvenido Kevin Johansen en el tema Tanananá.

Compositivamente, Travis muestra sus miedos y un punto de vista introspectivo poco habitual en la música que copa las grandes listas de éxitos, pero que marca una tendencia en la que también encontramos a músicos como Guitarricadelafuente, con letras que bien podrían ser autobiográficas, en las que percibimos influencias del cine y la literatura, de la propia música, o simplemente, historias de otros que nos atrapan.

Cuando escuchas canciones como La Cinco Disonante, Claroscuro, o Madre Conciencia entiendes que Travis ha hecho un viaje compositivo en el que hay una mezcla de oscuridad y destellos de luz, fusionados con una convivencia de géneros musicales tan variados como el pop y el folklore, el rock o la chacarera, pero que no pierden el toque castizo y la raíz por la que identificamos a la compositora.

Compositivamente, Travis muestra sus miedos y un punto de vista introspectivo poco habitual en la música que copa las grandes listas de éxitos.

La Costa de los Mosquitos es un regalo musical inspirado en la naturaleza y los demonios, de una autora capaz de cerrar un disco con un Concierto Para Chicharras, y la única que hasta el momento, se ha atrevido a plantar cara a Sabina con sus 19 días y 500 noches después.

Así, el nuevo disco de la madrileña es una magnífica noticia para la música, no solo por su calidad, sino porque confirma lo que ya sabíamos desde la primera nota de la banda sonora de El Embarcadero: Travis Birds ha venido para quedarse.

La Costa de los Mosquitos es un regalo musical inspirado en la naturaleza.

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