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AHS: Terror y Excentricismo a partes iguales

Mirad que intento darle oportunidades a las nuevas películas de ‘terror’ en el cine y siempre acabo levantándome de la butaca decepcionada y con medio kilo más de sal con maíz y mantequilla en la lengua.

A veces siento que da más miedo el propio tráiler que me ha motivado a ver el metraje, que la peli en sí. Esto me frustra un poco porque no siento que vea nada nuevo. Y yo sentirme tal que así:

Vale que el suspense y el terror juegan con planos, recursos sonoros, silencios y pausas que hacen que sufras porque ya sabes cuándo va a ocurrir algo, así se construye el suspense en el cine.

Pero una cosa es esperártelo y otra que ya sepas qué va a pasarle a cada uno a los 6 minutos del comienzo de la peli. Y eso YA NO ME GUSTA.

Pero sí, han conseguido sacarme de la percepción de lo predecible algunas series que se han currado otras tramas de forma que no sólo juegan con tu miedo sino también con la sorpresa y cambios drásticos que desmontan lo que creías que iba a ocurrir.

Las últimas películas y series que me han hecho disfrutar (SIN FINALES WTF o esperadísimos) y me han hecho sentir nervios de verdad como para taparme la cara y pegar algún grito con aval de mis vecinos, han sido ‘Babadook’, ‘Insidious’, ‘El Secreto de Marrowbone’, ‘La Maldición de Hill House’ y American Horror Story.

 

Te adelanto una cosa, querido/-a lector/-a: soy bastante aprehensiva con lo encubierto del cuerpo humano. Por eso, si una peli o serie catalogada como “de terror”, se basa en crucificar a alguien o acuchillar hasta decir basta, la quito. Porque si lo único que va a provocarme es asco gratuito sin consonancia ni calidad que lo sustente, para eso me pongo el programa de “Cuerpos embarazosos” y que la pus y la sangre hagan su trabajo en pantalla.

¿Y qué serie ha conseguido este difícil equilibrio entre lo atroz y lo inesperado? Pues, todo es subjetivo, está claro, pero en mi caso lo ha conseguido AMERICAN HORROR STORY.

 

Lleno de gritos, hielo seco y hemoglobina liberada pero entiendes las tramas y subtramas. Un guión más que elaborado y una calidad en la dirección de fotografía muy trabajada, consiguen crear la atmósfera deseada en cada una de las 9 temporadas (esperando la décima).

 

Cada temporada finaliza para reiniciar una nueva siendo cada una su propia historia independiente con un reiterado elenco en diferentes roles según la temporada. Gracias a estos roles conocí la polivalencia actoral de cada persona del reparto, incluida Sarah Paulson, encarnada en la enfermera Ratched también muy en su salsa de villana y víctima. De hecho, ambas series son fruto del mismo excentricismo, ya que las dirige Ryan Murphy en todo su esplendor.

AMERICAN HORROR STORY: FREAK SHOW — Pictured: Sarah Paulson as Bette and Dot Tattler. CR: Frank Ockenfels/FX

Debido a que cada temporada se puede juzgar por sus propios méritos, y ahora tenemos 9 episodios y pendientes del 10, parece que ya ha pasado lo suficiente con la historia como para poder hacer un balance. y reflexionar.

Yo no sabría si decantarme por Asylum (temporada 2), Freak Show (temporada 4) o Hotel (temporada 5).

Tengo que decir, que aunque Sarah Paulson ha exprimido su potencial y me encanta, no puedo dejar de enamorarme de los papeles que interpretan Evan Peters y Jessica Lange.

Ah, dato: me sorprendió gratamente la interpretación de Lady Gaga en la temporada 5, donde le queda como anillo al dedo el papel que Murphy preparó para ella.

En esta serie hay miembros sangrientos, crudamente desmembrados y podridos.

Hay hemoglobina y sustos por un tubo. Hay banda sonora perfecta para cada ocasión y momento de tensión. Y hay microhistorias dentro de cada historia con componentes siniestros que mezclan lo humano y lo inhumano. El guión es elaborado, con muchas referencias artísticas y fílmicas a pesar de su título y su tema potencialmente insensible, es de lejos mi favorita de ‘terror’ hasta ahora. Me gustan cada uno de los capítulos.

Aunque, como mencionaba, tengo mis 3 temporadas favoritas y aún así no sabría cuál elegir. En rincones cinéfilos de internet o simplemente críticas de usuarios en redes, leo que puntúan más a Coven (temporada3) o Cult (temporada 7), donde también hay espacio para criticar abiertamente a Donald Trump en un ambiente más verosímil que inhumano. Esto quizás da aún más miedo…

Es genial que una serie pueda dividir tanto la opinión dentro del mismo colectivo de seguidores.

¿Qué tramas componen este cocktail de elementos? Los procedimientos predeciblemente sombríos de los gemelos unidos Bette y Dot en Murder House, Sarah Paulson con su singular pluralidad craneal en Freak Show que pronto llama la atención de la propietaria del espectáculo de fenómenos de Jessica Lange, Elsa Mars, que no duda en marcarse una cover la canción de David Bowie que te quedas boquiabierto.

Subtramas intrigantes, como la búsqueda asesina de Evan Peters por la igualdad, los problemas de su padre y su interés amoroso, o Maggie, y su complot dependiente con Stanley; el matrimonio falso de Del; la búsqueda de la fama de Elsa a lo Norma Desmond en El Crepúsculo de Los Dioses, la tensión burbujeante entre ella y la mujer barbuda Ethel de Kathy Bates.

Jessica Lange vuelve a ser una especie de torbellino que atrae a los Emmy. Por supuesto, ella está jugando con el mismo personaje cada temporada (la estrella que se desvanece singularmente conducida). Desafortunadamente, a mi parecer Kathy Bates no ha tenido tanto que hacer pero su papel siempre es confiablemente sólido y parece probable que explote en los próximos episodios. Sarah Paulson y Finn Wittrock claramente lo están pasando en grande. Evan Peters es quien es más impresiona, propenso a ataques salvajes de ira y crisis emocionales más tranquilas.

 

A cada personaje prominente se le han dado historias sustanciosas para que se harten  y, aunque algunos no han funcionado tan bien como otros (la línea lateral de Jimmy como trabajador sexual se introdujo y se abandonó, al igual que una trama mal aconsejada sobre las drogas), la red de intriga que se ha construido hasta ahora no tiene ninguna debilidad importante.

Todo el elenco encaja, lo que sugiere que convergerán muy bien en la conclusión de la serie. Con converger “bien” me refiero a converger en una trama llena de furia y violencia absoluta entre terrible sufrimiento y música legendaria, o esto me he imaginado yo.

¡Ah, casi me olvido de Twisty! El perturbado payaso y su incesable juerga de asesinatos, que ya podría ser esto una trama de una temporada pero queda más bien en paralelo (así que imagina la trama central en sí…), este es uno de los personajes cúspide que marcan la serie por sus eventos absurdos e irónicos al tiempo que se avecina lo terrible. Aquí es donde juega el verdadero papel del “terror inesperado”.

 

¿Volverá Twisty para un alboroto de muertos vivientes malabaristas? Espero estar acompañada la noche que vea esto.

Entre declives emocionales, surrealismo macabro y subtramas violentas, os dejo con la cancioncilla que más se me pegó durante los días en que empecé a ver la serie. Igual os parece graciosa pero cuando conoces la trama y las referencias realistas de la temporada Asylum, te resulta de lo más escalofriante. Precisamente este es el tipo de ironía que utiliza American Horror Story para jugarle a tu mente malas pasadas.

 

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